Sobrevivir a la crisis bananera en Panamá en cooperativa

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Cerca de Changuinola, arquetípica ciudad bananera en la provincia de Bocas del Toro, al norte de Panamá, a pocos kilómetros del Rio Sixaola que hace frontera con Costa Rica, existen tres insólitas plantaciones bananeras. Mucha gente habria predicho que éstas  plantaciones no iban a sobrevivir a la crisis exportadora de bananos que padece Panamá desde hace años.

Lo que tienen de insólitas estas plantaciones es que estan gestionadas por ex-trabajadores de Chiquita. Pero a diferencia de otra cooperativa más reciente de ex- trabajadores de Chiquita en la costa del Pacífico en Panamá, ésta cooperativa ha sobrevivido a la crisis.

La Cooperativa Bananera del Atlántico R.L., conocida como Coobana, tiene alrededor de 500 trabajadores, 220 de los cuales son socios de la cooperativa. Todos ellos son miembros de SITRAPBI, el sindicato de trabajadores independientes productores de banano, que representa a todos los trabajadores ajenos a las plantaciones de Chiquita en la zona.

Entre ellas, las tres plantaciones de Coobana cubren alrededor de 550 hectáreas y exportan a Europa entre 15 y 20 contenedores a la semana. Actualmente se está negociando un convenio colectivo entre el sindicato y la cooperativa.

"Yo fui uno de los líderes sindicales que en 1991 decidimos crear una cooperativa entre 74 trabajadores. Por entonces nosotros trabajabamos para una empresa del gobierno en un terreno plantado decadas antes por Chiquita", explica Chito Quintero, miembro fundador y uno de los pilares administrativos de la cooperativa. "Nosotros eramos los que hacíamos el trabajo, ¿por qué no gestionarlo nosotros mismos? No todos quisieron arriesgarse, pero un gran grupo lo hicimos y Coobana fue registrada en 1992".

Como sucede con el resto de la industria en Changuinola, ei 85% de los trabajadores y por tanto miembros de la cooperativa, pertenecen a la comunidad indígena Ngobe. Aunque el porcentaje de mujeres trabajando en la cooperativa crece sigilosamente, en el momento solo alcanzan a ser el 8% de los trabajadores.

Cuando en 2009-2010 parte de la industria del banano en Panamá dudaba de la viabilidad de las exportaciones, Coobana estableció conexiones vitales con dos agentes del mercado europeo, que han dado forma a su historia reciente.

Primero con el grupo de cooperativas de supermercados en Reino Unido, pionero del comercio justo de bananos, que había estado buscando desde hace tiempo, socios de cooperación para el abastecimiento de sus productos.

El grupo de cooperativas de supermercados no solo se comprometió a la compra de una cantidad estable a precio justo, más la prima, sino que también invirtió 400.000 dólares del fondo propio de proyectos especiales de sus miembros británicos, para impulsar el desarrollo social en cinco de las comunidades donde viven los trabajadores. Estos fondos han permitido desarrollar la capacidad organizativa de las comunidades, la implementacion de energías renovables (estufas eficientes), el saneamiento y el acceso al agua.

La Organizacion Holandesa Fair Taste, fue la encargada de gestionar el proyecto financiado por el grupo de cooperativas del Reino Unido y ha sido capaz de impulsar la financiación de otros donantes, con prácticas de producción más sostenibles:

  • Control de la Sigatoka negra en las hojas del banano: Uso de helicópteros para mayor precision, aunque el costo sea mayor
  • Bolsa de plástico protectora contra insectos: Uso de una combinación de bolsas clorpirifos-tratados y no tratados ("Bi-Flex ') para reducir el uso de químicos y su exposición
  • Control de malas hierbas: Uso de herbicidas y desmalezado manual
  • Control sel suelo: Uso de leguminosas para cubrir el suelo, reducir la escorrentía y suprimir las malezas

La segunda conexion vital de Coobana, fue la Holandesa Agrofair, empresa de Comercio Justo de fruta exclusivamente, creada en el período previo a la presentación mundial del certificado de Comercio Justo del banano en los Países Bajos en 1996. La asociacion con Agrofair no solo garantiza que la mayoria de la fruta de Coobana tiene la etiqueta de Comercio Justo (el 70% de la fruta es comercializada a traves de Agrofair al mercado continental europeo), sino que Coobana es copropietaria de Agrofair, a traves de CPAF, la cooperativa de productores de Agrofair. Junto con otras asociaciones de productores de frutas tropicales y cooperativas en América Latina y el Caribe, Coobana es accionista de su propia empresa de marketing.

Agrofair del Sur, con una oficina regional con sede en Panamá, presta apoyo en cuatro áreas de interés para la cooperativa:

1. Calidad, trazabilidad y certificaciones
2. Productividad, rentabilidad, control de costes
3. Organización y gestión
4. Sostenibilidad (impacto ambiental y social)

Aunque no se puede subestimar el reto de gestion de una estructura compleja de trabajadores sindicalizados y cooperativas, Coobana no solo ha sobrevivido hasta 2013, sino que se beneficia de los precios de Comercio Justo en casi todas sus exportaciones. Si tiene exito en compartir estos beneficios equitativamente con todas las fuerzas de trabajo a traves del convenio colectivo, Coobana de hecho se convertira en un modelo para toda la industria .

Si la experiencia tiene exito, tambien se pondra de manifiesto que con el respaldo de todos los agentes de la cadena, desde trabajadores a consumidores, se puede de hecho ser productor de alto coste relativo y proporcionar un trabajo decente, promover el desarrollo social y sobrevivir en el feroz mercado competitivo del banano.

Ver un video de Coobana producido por el grupo cooperativo (en ingles)

Articulo de Alistair Smith, Coordinador Internacional de Banana Link, publicado en Fresh Fruit Portal