Las mujeres en la industria del banano

e-mail icon
Según la activista sindical, Fátima Del Rosario Herrera Olea, de SITAG - Perú, las trabajadoras bananeras y agroindustriales en toda América Latina se enfrentan a una lucha constante en contra de la inestabilidad, la desigualdad y la discriminación en sus lugares de trabajo. Fátima reporta que las mujeres trabajan a menudo 14 horas al día sin horas extras y que no tienen la libertad de organizarse en sindicatos. Además se despiden frecuentemente a las mujeres por embarazo, no tiene derechos de maternidad  pre o postnatales y muchas sufren de acoso sexual en sus lugares de trabajo.

 

Afirma que: “La inestabilidad actual del mercado laboral tiene cara de mujer: es nuestra responsabilidad luchar para mejorar nuestras condiciones de trabajo y asegurar que se nos emplea con decencia y dignidad”.
 

Derechos de los trabajadores

Durante los últimos 15 años, la proporción de trabajadoras en las plantaciones bananeras latinoamericanas se ha reducido por un 60%, de forma que ahora constituyen solo el 7% de la mano de obra. En Costa Rica este porcentaje es solo el 5%. Esto se debe en parte al hecho de que los empleadores no quieren proveer derechos de maternidad y perciben a las mujeres como empleadas de ‘alto riesgo y alto coste’. En Costa Rica y Perú las mujeres tienen que entregar certificados médicos para demostrar que no están embarazadas antes de que se les empleen, y se despiden sumariamente a las trabajadoras embarazadas.
 
En Ecuador también, el país bananero más grande del mundo, las mujeres constituyen solo el 5% de la mano de obra por razones similares. Las trabajadoras se enfrentan a la discriminación, el acoso, múltiples riesgos de salud y seguridad y muchas veces no tienen conocimientos de sus derechos y cómo defenderlos. En América Latina hay una percepción cultural de que las mujeres carecen de la habilidad de asumir papeles físicamente exigentes o técnicamente avanzados en sus lugares de trabajo, lo cual significa que se les restringen muchas veces al trabajo en las empacadoras. Esto limita también cuánto pueden ganar en comparación con otros trabajadores en la industria bananera. FENACLE, la Federación Nacional de Trabajadores Agroindustriales, Campesinos e Indígenas Libres del Ecuador, está trabajando arduamente para mejorar esta situación.   
 

Cuestiones de salud

El uso de químicos tóxicos en los campos y las empacadoras les provoca a las mujeres lesiones de la piel, problemas respiratorios, cánceres, abortos y defectos natales en sus hijos. Muchas veces falta el equipamiento médico adecuado y por lo tanto las mujeres no tienen acceso a servicios esenciales como examinaciones ginecológicas y del seno. Entre los otros problemas de salud hay el dolor de espalda y las venas varicosas causadas por las condiciones muy estrechas.
 
Mireya Rodríguez, coordinadora del Comité de Mujeres de COLSIBA (Coordinadora Latinoamericana de Sindicatos Bananeros y Agroindustriales), basada en Costa Rica, dijo que: “En las plantas empacadoras trabajamos entre grandes charcos de agua llenos de fungicida y pesticidas. Hay temperaturas entre 35 y 40 grados centígrados así que el ambiente de trabajo está siempre muy húmedo y sofocante”.
 
Los sueldos son tan bajos que muchas veces las mujeres se ven obligadas a quedarse en los campos durante la aplicación aérea de pesticidas porque no se pueden permitir perder el pago.
 

Acoso sexual

El acoso sexual es común al trabajo y se justifica por algunos productores bananeros como ‘parte de su cultura’. COLSIBA (Coordinadora Latinoamericana de Sindicatos Bananeros y Agroindustriales) hace campaña por poner fin al abuso de las trabajadoras y pide a todas las empresas frutícolas que acepten su responsabilidad en cuestionar la discriminación y el acoso. La campaña ha tenido éxito en introducir la primera política de acoso sexual en el sector bananero latinoamericano.
 

Violencia doméstica

Los sindicatos están trabajando con afiliadas para que se den cuenta de que la violencia doméstica es un asunto para la policía, no es un problema privado. En Honduras, sindicatos han tenido éxito en luchar para introducir una nueva ley en contra de la violencia doméstica y están haciendo campaña para sensibilizar a las mujeres sobre la ley y sus derechos.
 

Guardería y la división de las tareas domésticas

La mayoría de las trabajadoras son únicas jefes del hogar. Servicios de guardería en las plantaciones son casi inexistentes y como consecuencia las mujeres tienen que contar con sus familias, vecinos y amigos, pero en algunos casos no tienen más remedio que dejar solos a los niños. A menudo las mujeres no se pueden permitir escolarizar todos o aun algunos de sus hijos. Además de las largas horas de trabajo, con las tareas domésticas las mujeres trabajan hasta 18 horas al día, con efectos negativos en su salud y bienestar. 
 

Falta de representación sindical

Durante décadas ha habido una falta de representación femenina en los sindicatos bananeros latinoamericanos. Logros recientes incluyen el reconocimiento de un nuevo sindicato bananero hondureño, SITRASURCO, el primero sindicato en América Latina dirigido por una mujer (Onyeda Galindo es presidente del nuevo sindicato).      
 

Noticias recientes:

Trabajadoras denuncian aborto, acoso sexual y agresiones
Nueva investigación busca mejorar la participación de la mujer en la industria bananera
 
Recursos: 
 
Foto: Trabajadoras en la plantación de GEL, Ghana, 2012