Mauro Romero – Trabajador bananero Ecuatoriano y miembro de FENACLE

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Mauro Romero, trabajador bananero herido después de violentos ataques a los trabajadores en la plantación de Los Álamos, Ecuador, en 2002.Fuente: Entrevista y traducción por Helge Fisher, BanaFair.

Mauro Romero Carranza ha trabajado los últimos 6 años en las plantaciones bananeras en Ecuador. Fue a trabajar a las plantaciones bananeras en busca de un futuro mejor. Durante este tiempo, Mauro trabajó en las plantaciones que pertenecen al imperio comercial de Álvaro Noboa Porton. Álvaro Noboa es el cuarto exportador más grande del mundo. Noboa es muy influyente tanto en las esferas políticas como económicas en Ecuador.

Para ganar su salario básico Mauro tenía que trabajar desde las 7 a.m. hasta las 7 p.m. El cuerpo de Mauro es demasiado delgado para un hombre de 33 años (puedes observar al mirarle que su cuerpo podría estar musculado). Sin embargo, el exhaustivo trabajo en la plantación ganando un miserable salario ha agotado su cuerpo. Mauro sufre malnutrición, como muchos otros de sus compañeros.

Mauro en solidaridad con sus compañeros en la Hacienda de Los Álamos, tomó parte en la lucha laboral en febrero de este año, para obtener reconocimiento legal para su organización sindical, pago de sus salarios completos y la conformidad por parte del empleador de una serie de derechos y remuneraciones estipuladas en el Código Laboral y las leyes de la República de Ecuador.

El 6 de Mayo de 2002, los 1200 trabajadores de Los Álamos empezaron una huelga para conseguir sus derechos legales. Álvaro Noboa respondió con indiferencia y arrogancia a las peticiones de los trabajadores y les ordenó a abandonar la Hacienda. El 16 de mayo, alrededor de 400 sicarios armados atacaron a los trabajadores con armas de fuego, les golpearon y saquearon sus humildes hogares. Algunos trabajadores fueron heridos. Un trabajador recibió tres perdigones en el estómago y uno en la parte derecha de la sien, el herido más grave fue Mauro. Una bala destrozó su pierna derecha. Debido a la cruel y amenazadora actitud de los atacantes, Mauro perdió mucha sangre y estuvo dejado durante dos horas antes de que se le permitiera a sus compañeros llevarlo a un hospital. Los atacantes admitieron abiertamente que actuaban bajo las órdenes de Álvaro Noboa.

En el hospital, la pierna de Mauro fue amputada, justo por debajo de su rodilla. Ahora Mauro está intentando aprender a andar con unas muletas de madera. Se tambalea y no puede bajar los pequeños escalones de la entrada de la casa de su hermana sin ayuda. Mauro vivirá con su hermana mientras intenta recuperarse con la ayuda de fisioterapia entre otros tratamientos que recibe en el centro de rehabilitación. Los analgésicos recetados no tienen los efectos deseados. El doctor dijo que su dolor disminuiría lentamente a lo largo de los siguientes meses, después de que el hueso serrado, la carne y las venas se curaran. Mauro no habla sobre el dolor psicológico y emocional que su mutilación le está causando.

Su hermano Jacinto ha empezado el proceso para obtener una pensión por invalidez. Aunque Mauro tiene el derecho de una pensión que coincida con su último sueldo, en la práctica la IESS tan solo paga el 25% de este, lo que significa que Mauro solo recibirá $34 cada mes. Mauro ha recibido la solidaridad del sindicato y de sus compañeros en FENACLE, apoyo de sus familiares y amigos. Ha sido visitado por gente de diferentes países quienes fueron, por la naturaleza de su trabajo, tomando interés en el conflicto laboral de Los Álamos, que se convirtió en un derramo de sangre. Y aquellos de nosotros quienes queremos fomentar la solidaridad con los trabajadores bananeros le visitamos. Cada visita le ha dejado a Mauro, sus familiares y compañeros con una creciente esperanza. La esperanza de que Mauro no es olvidado y que su propia lucha y la de sus compañeros recibirá el apoyo internacional necesario hasta que consigan su objetivo.