75.000 personas demandan salarios justos, protección en salud y derechos sindicales para los trabajadores de las plantaciones de la cadena de suministro de Lidl

e-mail icon
Pesticidas, salarios injustos, explotación: los trabajadores de las plantaciones en Ecuador y Costa Rica están trabajando arduamente con el fin de producir bananas y piñas frescas para los estantes de nuestros supermercados. En nuestra campaña pan-europea Lidl campaign, más de 75.000 personas demandan salarios justos, protección en la salud y derechos sindicales para los trabajadores de las plantaciones - generando así los primeros logros: dos de los proveedores para Lidl están empezando a cambiar las condiciones de trabajo en sus plantaciones.
 
En gigantescas plantaciones en Costa Rica y Ecuador se están cultivando piñas y bananos para las cadenas de supermercados de grandes superficies europeos. Los trabajadores están explotados en unas condiciones escandalosas: los salarios, en su gran mayoría, están por debajo del mínimo legal, las excesivas horas de trabajo extras bajo extremas condiciones climáticas son el estándar, y los contratos de trabajo son mayormente a corto plazo o celebrados con subcontratistas. La libertad o la posibilidad de crear una organización no es común aquí: con frecuencia los trabajadores que se organizan, tarde o temprano, son despedidos.

 

El uso permanente de los pesticidas altamente tóxicos y en parte cancerígenos tienen efectos muy graves: o bien los trabajadores están presentes en las plantaciones durante el proceso de aplicación de los pesticidas, o deben regresar inmediatamente a sus labores después de la aplicación de los mismos. Como consecuencia de esto, muchos de ellos sufren de nauseas, vértigo y erupciones cutáneas, sin olvidar los efectos a largo plazo en su estado de salud. En varias regiones de Costa Rica, las aguas subterráneas ya están contaminadas por los pesticidas, poniendo así en peligro el agua potable.
 

 

¡Frutas justas! Primeros logros de la campaña

De igual manera, los bananos y las piñas para la cadena de supermercados Lidl son igualmente cultivados en plantaciones en Ecuador y Costa Rica. Una amplia campaña de la red europea de ¡Frutas Justas! ha estado abogando por los trabajadores de las plantaciones proveedoras para Lidl. Más de 75.000 personas le solicitan a la gigantesca cadena de supermercados Lidl que garantice salarios justos, protección de la salud y respetar los derechos sindicales de sus plantaciones proveedoras. No obstante, dentro de los impactos positivos, los trabajadores de las plantaciones ya han informado al respecto de algunas mejoras. 
 
En Costa Rica, todos los trabajadores de la plantación Finca Once, el proveedor más importante de la cadena Lidl, ya están recibiendo un salario mínimo y el pago de sus horas extras. Además, ya no se espera que vayan a la plantación durante el proceso de la aplicación de los pesticidas. Sólo una pequeña parte de los trabajadores son contratados por medio de subcontratistas, e incluso estas pagan un salario mínimo y los vinculan a un programa de seguridad social para trabajadores. 
 
Sin embargo muchos otros problemas siguen sin resolver: hasta la fecha el colaborador local, el sindicato UNT, no tiene acceso alguno a la plantación Finca Once, proveedora para Lidl. Recientemente, los miembros del UNT fueron obligados a tomar vacaciones forzosas, esto con el fin de establecer un grupo de empleados con una fuerte lealtad al empleador. Y como si no fuese suficiente, los pesticidas tóxicos se siguen aplicando, y después de dicho proceso los trabajadores tienen que regresar a la plantación de inmediato, cuando todavía las partículas de olor de los pesticidas están en el aire y las hojas de las piñas aún están húmedas. 
 

La violación de los derechos sindicales sigue siendo un problema central

En lo que respecta a Matías, el proveedor de bananos ecuatoriano para Lidl, la situación es similar. Desde  beginning of the Lidl campaign, se han registrado algunas mejoras: los nuevos periodos de ingreso después de la aplicación de los pesticidas denotan un tono más riguroso, y todos los trabajadores finalmente están recibiendo, sin ningún costo, la ropa adecuada de protección contra estos, tal como se estipula de conformidad con la ley. A pesar de esto, existen otros problemas persistentes como la violación de los derechos de los sindicatos que continúa siendo el principal de todos. Las organizaciones de trabajadores es una condición básica para el cumplimiento de los derechos concernientes a salarios adecuados, trabajo fijo y seguridad laboral. “Mientras no haya libertad de organización, la explotación a los trabajadores no se podrá detener”, dice Jorge Acosta, uno de los voceros del sindicato ecuatoriano ASTAC.
 

No obstante, hay un rayo de esperanza en lo referente a la libertad de organización: A pesar de los problemas (encuentre información más detallada en el Informe Oxfam “Sweet Fruits. Bitter Truth.”), Finca Once y Matías, los proveedores para Lidl han sido certificados con el sello de la “Rana Verde” de la Rainforest Alliance. La etiqueta se comercializa ella misma exitosamente como un garante de sostenibilidad para muchos supermercados, aun cuando este en si no garantiza una producción natural ni un comercio justo. Debido a la presión resultante de la campaña Lidl, los representantes de la Rainforest Alliance se reunieron con afiliados al sindicato en Costa Rica y Ecuador, por primera vez, con el fin de hacerse a una idea de la hostil situación hacia los sindicatos y las plantaciones bananeras. Sería ideal que, en el futuro, la Rainforest Alliance hiciera que la libertad de asociación sea un prerrequisito para la certificación de las plantaciones, y que los asesores responsables se pongan en contacto con los sindicatos y sus afiliados antes de otorgar la etiqueta de certificación. 

La red de ¡Frutas Justas! y nuestros colaboradores en Costa Rica y Ecuador van a permanecer al frente para asegurar la permanencia del éxito que se ha alcanzado en las dos plantaciones y apoyar otras mejoras, de manera que los trabajadores del sector de la piña y el banano no tengan que sufrir condiciones laborales inhumanas en el futuro. 
 
Lidl, ¡seguimos observándolos!
 
#¡FrutasJustas!