El coste humano de las bananas baratas

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Un nuevo informe para la campaña Frutas Justas muestra cómo el aumento en el poder del mercado y las Prácticas Comerciales Injustas de los supermercados europeos afectan a los pequeños agricultores y a los trabajadores de las plantaciones.

 
 
Los trabajadores de la banana en países en vías de desarrollo están expuestos a agroquímicos tóxicos, obtienen salarios del nivel de la pobreza y trabajan en un ambiente de miedo, según revela el informe  “Cadenas de valor de las bananas en Europa y las consecuencias de las Prácticas Comerciales Injustas —Octubre 2015” publicado el mes pasado por Banana Link y el FTAO (Fair Trade Advocacy Office). El informe muestra también cómo los supermercados europeos contribuyen a esta situación tomando parte en Prácticas Comerciales Injustas (PCIs).

La cadena de suministro de las bananas ha sido durante mucho tiempo un símbolo de las injusticias en el mercado global. Por ejemplo, desde 2001 el precio al por mayor de la banana ha caído casi un 25%, mientras que los minoristas han aumentado su cuota alrededor de un 40%. En este mismo periodo ha habido un incremento significante tanto en los costes de producción como de vida. La comida, la salud, la educación y otros gastos de subsistencia se han disparado, por ejemplo, hasta un 278% en la República Dominicana.

“Alrededor de un 40% de los beneficios de las bananas se los queda el minorista, mientras que los trabajadores reciben solamente entre un 0.7 y un 1%. Esto apenas llega a cubrir los gastos de subsistencia. Con seguridad, no es un salario digno, ni trabajo decente según la definición de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),” dice Iris Munguia, representante de COLSIBA (Coordinadora Latinoamericana de Sindicatos Bananeros y Agroindustriales).
“La desigualdad de poder en la cadena de suministro de las bananas y las Prácticas Comerciales Injustas de los supermercados tienen un precio muy alto”, dice Jacqui Mackay, coordinadora nacional de Reino Unido de Frutas Justas desde Banana Link. “Esto genera y amplifica significativos impactos negativos sociales y medioambientales en la mayoría de países productores de bananas, incluyendo una negación de derechos humanos básicos, discriminación de género, una imposibilidad de ganar un sueldo digno, y largas jornadas laborales.”
 
Durante décadas unas pocas compañías multinacionales han dominado el mercado de bananas, afectando negativamente la vida de trabajadores y agricultores. Ahora, el poder ha sido traspasado a los supermercados. “En los últimos años, la concentración en el mercado minorista europeo ha crecido rápidamente y esto continuará. EN Alemania solamente 4 cadenas de supermercados dominan un 85% del mercado”, dice Franziska Humbert, Asesora de políticas de derechos laborales y RSC en Oxfam Deutschland. “Los supermercados usan su creciente poder adquisitivo para forzar los precios por debajo de un nivel sostenible.”
 
La Comisión Europea ha reconocido previamente la prevalencia de las PCIs y decidirá a finales de este año si propondrá una regulación más estricta o no. “Existe ahora una ocasión en el proceso político para abordar las Prácticas Comerciales Injustas en las cadenas de suministro de alimentación,” dice Sergi Corbalán, Director Ejecutivo de FTAO. 50,000 ciudadanos europeos han firmado la petición de Frutas Justas instando a Bieńkowska, Miembro de la Comisión Europea, para que haga una propuesta legislativa.
 
El informe está basado en entrevistas con más de sesenta actores de la industria bananera en varios países latinoamericanos y una encuesta llevada a cabo en Costa Rica en agosto de 2015. Revela que varias PCIs, como las cláusulas unilaterales en los contratos con productores y exportadores  que derivan en cancelaciones y rechazos de pedidos por motivos dudosos.
 

Un informe suplementario expone los resultados de la investigación en: Banana value chains in the United Kingdom and the consequences of Unfair Trading Practices - October 2015.