Al borde del abismo: Acuerdo en Colombia

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Tras varios meses de negociaciones y unas dos semanas de mucha tensión desde que los miembros del sindicato votaron a favor de la huelga, se ha alcanzado un acuerdo a primera hora de la mañana del 21 de Junio entre los trabajadores bananeros y el sector. La huelga estaba programada para empezar este mismo día en 288 fincas colombianas.

El acuerdo del nuevo convenio colectivo de negociación de dos años para unos 20.000 trabajadores supone el final de la especulación de que los mercados de consumidores quedarían afectados por la huelga. Alrededor de una tercera parte de todas las bananas que se exportan de la región de Urabá del norte de Colombia se consumen en el Reino Unido.

Se acuerda aumentar en un 4% el sueldo durante el primer año y un aumento igual a la subida del Índice de Precios de Consumo en el segundo año. Los patronos de la asociación Augura y el equipo de negociación del sindicato también han acordado el aumento de los servicios sanitarios, poner más dinero en el fondo existente para el suministro de vivienda y apoyar la educación especial y el fondo para recreación y cultura.

La fecha límite para empezar una huelga se pasó el lunes, pero los partidos estuvieron de acuerdo en dar una última oportunidad a las conversaciones para alcanzar una solución satisfactoria antes de que se acabara la semana.

No hay duda de que las negociaciones se complicaron debido a factores más allá de la tasa de cambio peso-dólar y de los problemas de productividad en Urabá. “Todavía hay al menos un supermercado británico que continúa vendiendo bananas por debajo de su precio de coste”, dice Alistair Smith, coordinador internacional de Banana Link. “El hecho es que los minoristas están aplicando presión a la baja cuando se revisan los precios y desafían su capacidad para reflejar los costes reales de producción incluyendo el pago de los sueldos. Los minoristas que han guiado la última década de guerras inútiles de precios deberían entender ahora que cuanto más traten de bajar los precios más difícil será cumplir sus compromisos y asegurarse de que se paguen los salarios en las cadenas de suministros. Esperamos que el temor a la escasez consiga aclarar finalmente la mente de aquellos que toman decisiones sobre el precio de las bananas.”