¡Libertad sindical y justicia para las/los trabajadores de Fyffes! – ACTUA AHORA

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La campaña ¡Frutas Justas! está pidiendo a Fyffes – el importador de bananas número uno para Europa y uno de los mayores vendedores globales de piñas Supersweet y melones de temporada de invierno, que juegue justo con los trabajadores de sus cadenas de suministro globales. Lea más sobre la campaña abajo. Puede apoyar esta campaña enviando un correo electrónico a Fyffes aquí:

 

Serios abusos a los derechos laborales en Costa Rica y Honduras

Desde el verano de 2015, la campaña ¡Frutas Justas! ha recogido pruebas de graves violaciones a derechos laborales fundamentales en filiales específicas de Fyffes, ANEXCO en Costa Rica y, Suragroh y Melon Export SA en Honduras, donde una fuerza de trabajo mayoritariamente femenina, dependiente de trabajo temporal, es particularmente vulnerable.
 
 
“Ellos nunca contribuyeron a la seguridad social y ahora no podré retirarme ni descansar después de pasar tantos años en las plantaciones. Tengo que seguir buscando trabajo para sobrevivir.” – María Gómez (65) quién trabajo durante casi 30 años como supervisora en Melón Export S.A.
 
Estas violaciones incluyen: el incumplimiento del pago de salarios mínimos y de la seguridad social (se estima que se han retenido 2,5 millones de libras esterlinas en pagos y seguro social); exposición de los trabajadores a agroquímicos peligrosos; incumplimiento de la libertad de asociación, incluyendo amenazas, hostigamiento y despido de los miembros del sindicato; así como bloqueo de los procesos de negociación colectiva.
 
En el caso de Suragroh, Banana Link, socio de Frutas Justas, y la Unión Internacional de Trabajadores de los Alimentos (UITA) han alegado transgresiones al Código Base de la Iniciativa de Comercio Ético del Reino Unido por no respetar a los sindicatos ni pagar salarios dignos, así como negarse a participar en mediación local para remediar ambas infracciones.
 
El Ministerio de Trabajo de Honduras también encontró que no se pagan salarios mínimos y otros beneficios estatutarios. Adicionalmente, un informe de 2015 del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos confirmó acusaciones de que Suragroh no pagó el salario mínimo, entre una larga lista de otras violaciones.
 
Los trabajadores están obligados a proporcionar su propio equipo de trabajo como azadones, machetes y zapatos, cuyos costos pueden llegar a cubrir los ingresos de una semana entera.
 

“Quedé embarazada, y ellos no permiten el embarazo” - Marys Suyapa Gómez, despedida por estar embarazada después de trabajar en Suragroh durante 15 años

Los trabajadores también están expuestos a productos químicos peligrosos, muchos reportan como resultado dolores de cabeza, enfermedades y temperaturas, y reportan una falta de información y entrenamiento para evitar y estar protegidos de los peligros de la exposición química. En diciembre de 2015, alrededor de 100 mujeres sufrieron intoxicación, 14 de las cuales fueron hospitalizadas, después de que accidentalmente fueron arrojado un herbicida y una pulverización de cloro en una parcela adyacente.
 
Usted puede leer más sobre las condiciones de trabajo en Suragroh aquí:
Mientras tanto, en ANEXCO, el diálogo facilitado por el Ministerio de Trabajo costarricense no ha logrado proporcionar un espacio en el que los sindicatos locales puedan negociar con la administración de ANEXCO y Fyffes, y los sindicatos locales informan el incumplimiento continuo de normas laborales fundamentales consagradas en la legislación costarricense .
 
Los abusos de derechos en ANEXCO son el tema de una acción en curso lanzada por la campaña europea ¡Frutas Justas! en septiembre de 2015. Las exigencias clave de respeto de los derechos laborales y el fin del hostigamiento y la discriminación contra los miembros del sindicato todavía necesitan cumplirse.
 
Ambos casos ilustran claramente que Fyffes está también violando las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales al fallar en “Respetar el derecho de sus empleados a estar representados por sindicatos”.
 
Banana Link y muchos de nuestros socios de Europa y América Latina escribieron al presidente de Fyffes, David McCann, en noviembre del año pasado pidiéndole que tomara medidas para abordar estos temas, pero no recibimos ninguna respuesta.
 

"Fyffes en Honduras no respeta los derechos fundamentales de las trabajadoras, la mayoría de las trabajadoras son mujeres que tienen hasta 26 años de trabajo sin derechos a la seguridad social o prestaciones sociales. Exigimos respeto por la libertad sindical y la negociación colectiva" - Iris Munguía, Coordinadora de COLSIBA la Coordinadora Latinoamericana de Sindicatos Bananeros y Agroindustriales
 

Tiempo de asumir responsabilidades

A pesar de la afirmación de Fyffes, en su sitio web, de que “si algo no funciona, cambiamos la forma en que lo estamos haciendo”, la empresa ha fallado en asumir la responsabilidad en Costa Rica y Honduras.
 
Ninguna empresa, especialmente una empresa que se diga respetar los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos, debería beneficiarse de los terribles abusos sufridos por quienes están hasta abajo de su cadena de suministro.
 
Una alianza de organizaciones de la sociedad civil y sindicatos, incluyendo sindicatos en Costa Rica y Honduras, están pidiendo a Fyffes que asegure que la gerencia local de las plantaciones
  • termine con la discriminación de los afiliados sindicales en Anexco (Costa Rica) y Suragroh (Honduras)
  • reconozca a los sindicatos tanto de Anexco (Costa Rica) como de Suragroh (Honduras) y se involucre en la negociación colectiva con estos sindicatos para brindar oportunidades a los trabajadores de estar representados en las negociaciones sobre salarios y condiciones de trabajo en las plantaciones.
También estamos llamando a los accionistas y directores responsables de Fyffes
  • A establecer y aplicar una política global empresarial para garantizar el respeto de los derechos de los trabajadores en todas sus cadenas de suministro, incluyendo el derecho a afiliarse a un sindicato independiente y el respeto a que los sindicatos participen en la negociación colectiva

Fyffes y Comercio Justo

Fyffes es un comerciante importante de bananos certificados Fairtrade en el Reino Unido. La marca Fairtrade se otorga a productos individuales y no respalda las prácticas empresariales de toda la empresa. No todos los productos de Fyffes son certificados Fairtrade, y los productos de las filiales de Fyffes en Costa Rica y Honduras no son certificados Fairtrade. Aunque los Estándares Fairtrade Trader imponen requisitos éticos a Fyffes, con respecto a sus cadenas de suministro Fairtrade, estos requisitos no se aplican a las condiciones en las fincas no certificadas.
 

“Fyffes debe asumir la responsabilidad de asegurar que sus gerencias locales en Costa Rica y Honduras reconozcan y entablen negociaciones de buena fe con los sindicatos locales y que la libertad de asociación y negociación colectiva de la empresa se respeta en todos los niveles” - Ron Oswald, Secretario General, Unión Internacional de Trabajadores de los Alimentos

Los nuevos dueños de Fyffes

Fyffes está actualmente sujeto a una oferta de adquisición de la corporación japonesa Sumitomo. En la reciente EGM de Fyffes, en Dublín, en la que los accionistas votaron para aceptar la oferta, el vicepresidente senior y gerente general del grupo de negocios de alimentos Sumitomo, Ted Eguchi, comprometió a los nuevos propietarios a abordar los temas planteados por nuestra campaña, diciendo, “Obviamente cuando usted está en el negocio agrícola, usted tiene estos problemas. Pero tenemos que… asegurar que hagamos lo correcto y revisaremos lo que nos están pidiendo y sobre qué están protestando. Y si hay cosas que necesitan cambiar, cambiarán”.
 
Sumifru, la productora de banana, subsidiaria de la corporación Sumitomo, ha reportado tener hasta 30.000 empleados en sus operaciones de producción y comercio en Filipinas, proveyendo el 30% del mercado de banano japonés y su plantación más grande, cerca de la ciudad de Davao, cubre un total de 10.000 hectáreas.
 
Sin embargo, a pesar de su éxito con bananos de marca en Japón, Sumifru tiene una reputación poco envidiable en Filipinas en cuestiones clave de relaciones laborales, condiciones de trabajo y salud y seguridad ocupacional. Incluso tiene su propio "anticuerpo" de sindicatos, pequeños productores y organizaciones de la sociedad civil especialmente dedicados a tratar de rectificar las supuestas violaciones de la compañía a las leyes laborales nacionales. La Alianza de Productores y Trabajadores de la Industria Bananera contra Sumifru - BIGWAS - ha sido, en los últimos dos años, muy activa al destacar lo que ellos consideran una actitud de prácticas laissez-faire y anti-obrero. Usted puede leer más análisis de las implicaciones de la toma de Fyffes por Sumitomo en la última edición del Boletín Banana Trade de Banana Link. (en inglés)
 
Este video, realizado el año pasado por Radio Nueva Zelanda, muestra un pobre panorama de las condiciones de trabajo y el respeto de los derechos laborales en sus plantaciones en Filipinas.
 

Un informe reciente de Oxfam en Filipinas – Desenmascarando los Contratos Prejudiciales en la Industria Bananera de Filipinas (en inglés) - detalla cómo, los agricultores bananeros, la mayoría de los cuales fueron trabajadores en plantaciones bananeras emancipadas por el programa de reforma agraria del gobierno, se han visto envueltos en contratos onerosos con exportadores de bananas, incluyendo a Sumifru, de manera que ellos llegan a ver muy poco de su trabajo duro traducido en una mejora económica real. Algunos han estado sumidos en deudas por años. En los peores casos, algunos han vuelto a ser trabajadores agrícolas - en su propia tierra.

 

“No hay pago del salario mínimo, horas extraordinarias ni vacaciones. Notificamos todas estas infracciones para que pudieran ser corregidas y enviamos las minutas a Tegucigalpa”.- Eder Chavarría – Degradado, después de siete años, de ser el inspector jefe de la Oficina Regional de Trabajo de Choluteca, a ser un simple inspector para el cumplimiento de su deber, señalando todos los casos de infracciones, las violaciones de los derechos laborales y sindicales cometidas en las meloneras propiedad de la transnacional irlandesa Fyffes.