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El Grupo Fyffes ha sido testigo de un crecimiento casi exponencial gracias a un manejo rentable entre 1.993 y 1.998, más o menos coincidiendo con el nuevo régimen de la UE para el mercado del banano. No ha firmado ninguna negociación colectiva con sindicatos en Irlanda o de otro país donde opera. La única plantación que pertenece a Fyffes y es controlada por dicha compañía se encuentra en la antigua colonia británica Belice. Sin embargo, la compañía ha informado la venta de sus acciones. Sin embargo, a finales de 2.005, Fyffes obtuvo el 60% de participación en una compañía frutera del Brasil, la cual es dueña de plantaciones. Fyffes compra de Belice, Surinam, Jamaica, Islas de Barlovento, Colombia, Costa Rica, Brasil, Panamá, Ecuador, Honduras y las Canarias. Fyffes se ha asociado con varias compañías europeas de cosecha, distribución y comercialización, incluyendo la cooperativa más grande en las Islas Canarias. Adicionalmente, esta compañía ha trabajado en conjunto con la compañía exportadora de banano de las Islas de Barlovento, WIBDECO en 1.995. Fyffes compró Geest Banana, la cual vendió la mayoría de bananos de Barlovento en el mercado británico. Desde el joint venture Fyffes – WIBDECO, se ha arrendado barcos de Noboa para transportar la fruta de las Islas Barlovento al Reino Unido. Hasta antes que Fyffes vendiera sus acciones en Honduras y Guatemala a Dole en 1.996, la compañía tenía una participación del 50% en 9 plantaciones en Izabal, Guatemala y comercializaba el banano hondureño a Europa y EEUU. Desde entonces, las exportaciones desde estos dos países hacia Europa han cesado casi completamente. El banano es vendido en América del Norte. Fyffes utiliza el hecho de no poseer casi ninguna plantación como excusa para renunciar a cualquier responsabilidad de las condiciones en las plantaciones. Las condiciones laborales y de vida en las comunidades bananeras de Belice, país donde Fyffes se mantiene como el único exportador, son las peores en la región. En 2.001, los partidarios del Grupo de Solidaridad con Latinoamérica (LASC) en Dublín, formaron un piquete sobre los accionistas de Fyffes, AGM. LASC declaró que los trabajadores en Belice fueron despedidos porque se afiliaron al sindicato. Fyffes no hizo nada al respecto a pesar de su promesa en proteger los derechos de los trabajadores y mantuvo a sus abastecedores responsables de dichas acciones. Hace dos años, Fyffes junto con funcionarios de gobierno, dueños de plantaciones y organizaciones de la sociedad civil de Belice se asociaron para enfocarse en el futuro de la industria bananera. Desde ese entonces, los esfuerzos de los trabajadores para organizarse en sindicatos han sido frustrados debido a la intimidación y despidos en plantaciones de Belice. Varios casos de despidos injustificados han sido presentados ante la corte, pero han tomado muchos años para que sean juzgados. En otra ocasión, cuatro miembros sindicales fueron deportados arbitrariamente hasta que se señaló que eran de hecho ciudadanos de Belice. La mayoría de los trabajadores son inmigrantes de países vecinos de América Central como Honduras, Guatemala y El Salvador. Como tales, ellos son los más vulnerables a las violaciones de sus derechos. Algunos observadores creen que el gobierno es lento en cuanto a hacer cumplir su propia legislación con respecto a la protección de trabajadores, temiendo que Fyffes decida realizar sus negocios en otro lugar, dejando la pequeña economía de este país en la ruina. Fyffes tiene el “Código de buenas prácticas”, el cual forma parte de su contrato con los dueños de las plantaciones. Esto, en teoría, garantiza el respeto de los derechos de los trabajadores, especialmente la libertad de asociación. Sin embargo, en la realidad, Fyffes no ha insistido a los dueños de las plantaciones que respeten los derechos de los trabajadores, lo cual significa que el Código de buenas prácticas no tiene ninguna influencia en las plantaciones. En años recientes, Fyffes ha prosperado financieramente con su habilidad de moverse rápidamente, adquiriendo y despojándose de tierra, propiedades y compañías y obteniendo ganancias especialmente de un conjunto de joint ventures, la cual fue hasta el 2.006 un mercado de la UE relativamente remunerativo. Mientras Fyffes ha desempeñado un buen papel de compra-venta de propiedades, podría decirse que esta compañía ha descuidado el núcleo de sus negocios. Ha sido desplazada en gran manera del mercado británico por las grandes cadenas de supermercados de grandes descuentos. En el futuro, Fyffes, no será capaz de sacar provecho de ninguna ventaja que haya tenido como comerciante trabajando con productores tradicionales ACP. Parece ser que Fyffes está interesado en la diversificación fuera de su tierra tradicional de la UE, al mercado estadounidense. A finales de 2.005, Fyffes invirtió en una alianza estratégica con Turbana Corporation, la subsidiaria comercial de la compañía exportadora colombiana UNIBAN.
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