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Pesticidas.jpg) Los bananos son suseptibles a los daños causados por los insectos, las hojas son atacadas por hongos y las raíces son dañadas por pequeños gusanos llamados nematodos. Las malas hierbas crecen en forma prolífica y una vez que los frutos son cosechados pueden también desarrollar putrefacción en la corona o una rápida maduración. Los pesticidas son la solución a todos estos problemas. La mayoría de los dueños de las plantaciones invierten más dinero en agroquímicos que en la mano de obra. Entre los químicos que se usan en las plantaciones, existen por lo menos cuatro que son clasificados como extremadamente peligrosos por la Organización Mundial de la Salud, incluyendo el paraquat y tres organofosfatos cuya aplicación es prohibida en el Reino Unido. Los químicos se fumigan por vía aérea o se aplican manualmente. Se estima que un gran porcentaje de los pesticidas que se fumigan desde las aviones en lugar de llegar a los cultivos, caen en la tierra (no en las plantas) y en las vías fluviales afectando a los trabajadores en las plantaciones, sus hogares dentro y cerca de las plantaciones. De acuerdo a la ley en algunos países, los trabajadores no deben estar trabajando en los campos cuando se lleva a cabo la fumigación, pero esta ley es violada y en otros países ni siquiera existe dicha regulación. La contaminación del agua Los residuos tóxicos abundan en la tierra, agua, sedimentos y peces en las áreas adyacentes a las plantaciones. La producción intensiva del banano provoca grandes demandas en los cursos del agua y es una amenaza para aquellos ríos de los cuales el agua contaminada se usa para beber, para la preparación de la comida y el lavado. El agua que se usa en los depósitos para lavar los bananos cubiertos de pasticidas a veces se recicla para el uso de los trabajadores y las familias que viven en las plantaciones. Los depósitos descuidados de los químicos conducen a incidentes de contaminación regulares con consecuencias drásticas para la vida acuática. Impactos sobre la salud Depresión, problemas respiratorios, daños a la vista, cáncer, esterilidad e infecciones de la piel, son algunos de los impactos sobre la salud causados por el uso de los pesticidas. Las mujeres pueden abortar o dar a luz a niños con defectos de nacimiento. A los trabajadores raramente se les ofrecen una adecuada ropa de protección, equipo o capacitación. Aquellos empleados en las plantaciones y plantas empacadoras participan en trabajos árduos y repetitivos en condiciones calurosas y húmedas. Es muy improbable que existan empleados médicos en las plantaciones y los doctores son generalmente empleados por las compañías y por lo tanto no están dispuestos a identificar exposición a los químicos o lesiones industriales. Léase más sobre este tema en Impactos a la salud Caso de estudio: DBCP El Nemagón (DBCP) es un pesticida virulento que se utilizó para matar los nematodos que viven en la tierra y atacan las raíces de los bananos. Este producto se aplicaba con inyecciones, a través del sistema de irrigación o manualmente en forma granular. De este modo, miles de trabajadores tuvieron contacto con el producto. Durante varios años, las compañías bananeras Dole, Del Monte y Chiquita y las compañías de químicos Dow, Shell y Occidental se han enfrentado a acciones civiles de miles de trabajadores de América Latina a causa de los efectos dañinos del químico tóxico Nemagón (DBCP), entre ellos, defectos de nacimiento, daños al hígado y riñones y según se dice causó esterilidad en los hombres trabajadores. En 1977, los trabajadores y los sindicatos en una planta formuladora en Occidental, California, identificatron el primer caso humano de esterilidad vinculado con el DBCP. Sin embargo, se continuó aplicando este químico en las plantaciones bananeras, en algunos casos hasta 1990. Posteriormente, en 1997, su aplicación fue prohibida en EEUU a pesar de que las compañías ya estaban conscientes de los riesgos encontrados por los trabajadores. Los sindicatos en Nicaragua y Costa Rica están ayudando a los trabajadores a ser examinados para identificar si su salud ha sido perjudicada con la exposición al DBCP y si así fue, deben reclamar por los daños. COLSIBA registró a 5.000 trabajadores estériles y están siendo representados por abogados norteamericanos en EEUU. Una generación entera de víctimas del DBCP sigue esperando los resultados de sus acciones legales aunque muchos ya han fallecido como consecuencia a la exposición y aunque el DBCP está ahora prohibido, tal tragedia puede repetirse. Léase la sección Dole para más información sobre las compañías y el uso de pesticidas.
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