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El banano simboliza una amplia gama de injusticias presentes en el actual comercio internacional. Dichas injusticias son las siguientes:
- Inadmisibles condiciones de vida y de trabajo de los que cultivan y cosechan banano.
- Represión sindical.
- Daño ambiental causado por la aplicación de químicos tóxicos e intensa producción.
- Poder político y económico desproporcionado, que se encuentra en manos de transnacionales que abastecen banano a mercados del norte.
El banano conecta estos aspectos con las reglas de comercio internacional, las cuales cada vez más están dando forma a nuestras vidas alrededor del mundo. El banano ha sido sujeto a una de las disputas comerciales más controversiales que se ha dado en la OMC. Dicha disputa, que continúa hasta ahora, ha conllevado a que Europa compita con Estados Unidos y algunos países latinoamericanos. La familia del banano y el plátano es el cuarto cultivo básico en el mundo. Este cultivo es de gran importancia para la seguridad del alimento en muchos países tropicales. La producción mundial del banano asciende a unos 700 millones de toneladas anuales concentradas en África, el Caribe y América Latina debido a las condiciones climáticas. Más de cien países producen banano y plátano. Sin embargo, para 15 países productores de América Latina y el Caribe, la exportación de la variedad Cavendish es una fuente crucial de ingreso. Varios millones de personas dependen del comercio internacional del banano para su sustento. Aproximadamente un 20%, de los 70 millones de toneladas de banano producido cada año, son destinados al comercio mundial. De hecho, los dos países productores de banano más grandes, India y Brasil, no están vinculados con el comercio internacional del banano (a pesar de que la producción brasileña para la exportación ha estado aumentando recientemente). Uganda es el consumidor más grande, donde el banano es producido únicamente para el consumo local. Esta fruta es producida por millones productores de pequeña escala de África, sur de Asia y el norte de América Latina para el consumo en los hogares y/o mercados locales. La mayoría de esta producción se logra con poca o sin ninguna aportación externa. Sin embargo, una vez que el productor cultiva para exportar a otros mercados del mundo industrializado, altos niveles de aportación externa, por ejemplo pesticidas, son necesarios para producir una fruta perfecta, especialmente cuando el banano es producido en monocultivos genéticamente uniformes. En 2005, se estima que el 97% del banano comercializado internacionalmente pertenezca al grupo Cavendish.
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